¿Incontinencia Urinaria?

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Incontinencia Urinaria

La Incontinencia Urinaria es definida según la International Continence Society (ICS) como “queja o molestia derivada de cualquier escape involuntario de orina”.

La Incontinencia Urinaria es uno de los problemas sanitarios más angustiosos que una persona puede padecer. Quienes la sufren con frecuencia sienten molestias y vergüenza. Hay que tener en cuenta que el 80% de los incontinentes españoles manifiestan un rechazo hacia su situación, y el 86% se siente rechazado socialmente.

Esta enfermedad afecta a aspectos de la vida diaria tan fundamentales como el descanso, el desempeño de una actividad laboral y las actividades de ocio. Por lo tanto, las consecuencias pueden ser no sólo físicas (lesiones cutáneas y problemas de higiene) sino que también afecta psicológicamente a los pacientes, que muestran una tendencia al aislamiento y a la depresión.

La prevalencia de la Incontinencia Urinaria aumenta con la edad, siendo más frecuente en mujeres. Se puede decir en términos globales que, tres de cada cuatro incontinentes son mujeres.

Un estudio canadiense, publicado en la edición de marzo/abril de 2007 en Psychosomatics, detectó que las mujeres que sufren de IU tienen casi dos veces más riesgo de depresión que aquellas que no la padecen. El índice de depresión fue del 15,5% en las mujeres con IU frente al 9,2% de las mujeres que no sufren este trastorno.

Es muy importante identificar los diferentes tipos de Incontinencia Urinaria para aplicar el plan de cuidados más adecuado y el tratamiento correcto individualizado.

Los tipos de Incotinencia Urinaria más frecuentes son:

Incontinencia Urinaria de esfuerzo, es la pérdida involuntaria de orina provocada por un esfuerzo (actividad física, tos, risa, estornudos, etc). Afecta fundamentalmente a mujeres de edad media.

Incontinencia Urinaria de urgencia, es la pérdida involuntaria de orina asociada a un fuerte deseo miccional que se produce como consecuencia de una contracción involuntaria del músculo detrusor. Afecta a ambos sexos por igual, sobre todo en edad avanzada.

Incontinencia Urinaria mixta, en la que se combinan los dos tipos de incontinencia antes mencionados.

Aunque es necesario también mencionar:

Incontinencia Urinaria por rebosamiento, en el que se producen escapes en forma de goteo sin que el paciente perciba deseo miccional. Este tipo de incontinencia siempre es secundaria a una retención urinaria. Puede producirse por obstrucción o por lesión neurológica.

Incontinencia Urinaria funcional, se asocia a enfermedades mentales como al Alzheimer, el Parkinson o la depresión, aunque el sistema urinario funciona con normalidad, el enfermo es incapaz de controlar la micción.

Las causas que nos llevan a la Incontinencia Urinaria son variadas:

Causas congénitas (espina bífida con hernia espinal de la médula y meninges, agenesia del sacro, etc).

Causas adquiridas, aquellas que aparecen a lo largo de la vida:

1.- Disfunción fisiológica de la vejiga (inestabilidad del detrusor, aumento de la presión abdominal, obstrucción a la evacuación y vejiga atónica).

2.- Factores que influyen directamente sobre el funcionamiento de la vejiga (trastornos endocrinos como la diabetes o el déficit estrogénico en la menopausia, que empeora la incontinencia de esfuerzo).

3.- Factores que afectan a la capacidad de controlar la vejiga (inmovilidad total o parcial, demencia avanzada etc.)

Hoy sabemos que la Incontinencia Urinaria no es un proceso irreversible y en muchas ocasiones puede ser tratada mediante fisioterapia, reeducación de los hábitos del paciente, farmacología o cirugía. No obstante, cuando ello no es posible, se acude al tratamiento paliativo.

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